Lady in red

En (Weekly Shots) por Maria el 28-12-2010

 

Haciendo mención a la canción de Chris de Burgh (una de mis favoritas), comenzamos, esta semana, la sección de Weekly Shots. Esta vez, de la mano del vibrante, atractivo y poderoso color rojo.

 

La siguiente galería que hoy os traemos combina a la perfección dicho color con la majestuosidad de una mariquita, la fuerza de una mirada, la triste caída de una hoja en otoño, el anuncio del verano a través de un campo repleto de amapolas o la dulce y desesperada petición de unos labios carnosos y sensuales.



Es posible encontrar gran variedad de tonos para este color.  Es incluso posible reunir alrededor de 100 nombres conocidos para los distintos matices de rojo existentes. Algunos tonos son el carmesí, el granate, el magenta o el ocre. ¿Cuántos conocéis en total?



El rojo está considerado como el color de la pasión. Está vinculado al corazón, a la sangre, al amor e incluso a denotar peligro. Más allá, desde el punto de vista fotográfico, es un color que aporta energía y vitalidad.  Este color, tan presente en nuestras vidas, corresponde a la frecuencia más baja de luz que puede captar el ojo humano. Junto con colores como el azul o amarillo constituye uno de los tres colores primarios.  

 


Si bien el color se rige por las leyes de la física, lo cual le confiere un carácter objetivo, el efecto en nuestra percepción puede llegar a tener implicaciones psicológicas, añadiendo así un toque de subjetividad. Todo fotógrafo no deja, por ello, el color al azar, sino que lo aprovecha como un recurso al servicio de lo que desea transmitir en cada momento.


 


Otros colores cálidos como el naranja o el amarillo transmiten fuerza, intensidad o luz. Por otro lado, los colores fríos, como el azul o el violeta, suelen estar asociados a estados de tranquilidad emocional o meditación.  Gracias a los adelantos en el mundo de la fotografía, tanto en cámaras como en tratamiento posterior de imagen, este es un recurso que está completamente al servicio del fotógrafo.

  

En general, todos percibimos una reacción física ante la sensación que produce un color, como la de frío en una habitación pintada de azul o la de calor en otra pintada de rojo. Este es uno de los recursos que utilizan los fotógrafos, para despertar una reacción en el espectador. En ocasiones se mezcla, en la misma toma, un tono frío con uno cálido.

 

Los colores cálidos se consideran como estimulantes, alegres y hasta excitantes y los fríos como tranquilos, sedantes y en algunos casos deprimentes. Es por ello que hemos optado por traeros el rojo, al menos, en esta ocasión.


 

No todas las fuentes lumínicas producen la misma luz. Es obvio que una fuente luminosa con un filtro de color cambia las propiedades del haz de luz resultante; sin embargo, sin dicho filtro, dos fuentes de naturaleza diferente que, al parecer emiten luz blanca, podrían producir colores diferentes al implacable ojo fotográfico de una cámara digital. En otras palabras, tienen diferente temperatura de color. 


En fotografía, surge en concepto de temperatura del color. Este término define la calidad de las fuentes de luz en grados Kelvin. A medida que el valor aumenta, mayor es la cantidad de azul y menor la cantidad de rojo. Un valor menor en grados Kelvin hace que una imagen sea más caliente, y un valor más grande hace que la imagen sea más fría.  De esta forma, podremos ser más o menos creativos y facilitar el cambio de sentimiento que la foto proyecta incrementando la temperatura de color. Es posible que, en alguna herramienta de tratamiento de imagen, hayáis visto este término. Las opciones de dichas herramientas, modifican los valores de temperatura de color de la imagen seleccionada.


Si queremos obtener una imagen con colores reales, algo tendremos que tocar en la cámara, y ese algo se llama: balance de blancosAunque pueda parecer mentira, la cámara no sabe distinguir colores, sino que genera las diferentes tonalidades a partir de un único color: el blanco. 

 

La cámara necesita saber qué es blanco para, a partir de los datos recogidos, identificar el resto de tonalidades. Por este motivo, el balance de blancos -indicarle a la cámara qué es blanco-, se efectúa encuadrando una superficie blanca que ocupe toda la escena -generalmente un folio-, con la iluminación existente a la hora de tomar la foto.

 

Agradecemos, por otra parte, las fotografías utilizadas esta semana a los siguientes autores, en orden de aparición de las mismas:  kyokosphotos, d-a-r-e-k, teresa-lynn, hypertech , b-a-l-a-n-c-e. 

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Comentarios:

4 Comentarios en “Lady in red”


  1. Me encanta el color rojo especialmente cuando transmite tanta fuerza y pasión. No pensaba que pudiera dar para tanto 😀


  2. A mí me apasiona la fuerza del color rojo en las fotografías. Queda bien con todo y con todos 😀


  3. Es una maravilla lo que se transmite con los colores y especialmente el rojo, que a todos nos transmite algo y llama mucho la atención.

    Interesante lo de “la temperatura del color” que no sabçia en detalle para qué se utilizaba y el “balance de blancos” ^^

    Enhorabuena.


  4. Sí, transmiten, como en este caso, mucha fuerza.

    Es un mundo arduo el de la fotografía y cuanto más te metes, más te das cuenta de lo amplio que es y de todo el camino que queda por recorrer.

    Gracias Sonia 😀

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